Los suelos laminados son muy populares por su aspecto elegante y facilidad de mantenimiento. Para que luzcan impecables, es clave saber cómo limpiar pisos laminados correctamente. Ya sea una limpieza rápida o profunda, esta guía muestra los pasos más sencillos y efectivos para mantenerlos perfectos.
¿Por Qué Es Importante Limpiar Correctamente los Suelos Laminados?
El suelo laminado es una de las mejores opciones por su relación calidad-precio, pero requiere cuidados específicos para evitar daños a largo plazo. A diferencia de otros materiales como la madera, los suelos laminados no son tan resistentes a la humedad. Si el agua se filtra entre las juntas, pueden deformarse o hincharse. Limpiar bien y con los productos adecuados ayudará a mantener su brillo y evitar que se desgasten.
Además, la limpieza regular elimina el polvo y la suciedad que puede rayar la superficie, asegurando que tus suelos se vean siempre impecables. Un buen mantenimiento, con productos adecuados y una limpieza frecuente, puede alargar la vida de tus suelos laminados considerablemente.

Paso a Paso para Limpiar Suelos Laminados
Limpiar los suelos laminados no tiene por qué ser complicado. Con los pasos correctos y las herramientas adecuadas, puedes mantenerlos como nuevos. A continuación, te explicamos cómo hacerlo:
Barrer o Pasar la Aspiradora Primero
Antes de fregar, es importante retirar todo el polvo y la suciedad. Barrer o pasar la aspiradora primero, siguiendo la mejor manera de limpiar ventanas antes de trapear, evitará que la suciedad se disperse y raye el suelo.
Consejos para Eliminar el Polvo y la Suciedad:
- Usa una escoba o mopa de microfibra: Son muy eficaces para capturar el polvo sin dañar la superficie del laminado.
- Pasa la aspiradora con el ajuste suave para suelos: De esta manera evitarás que el aspirador haga marcas en el laminado. No uses aspiradoras con cepillos rotatorios, ya que pueden dejar marcas indeseadas.
Fregar con el Limpiador Adecuado
Después de barrer o pasar la aspiradora, es el momento de fregar. Aquí es donde debes tener cuidado con el producto que utilices, ya que algunos pueden dañar el acabado del laminado o dejar residuos visibles.
¿Qué Limpiador Usar?
- Opta por un limpiador específico para suelos laminados: Son suaves y eficaces sin dañar la capa protectora.
- Solución casera (agua + vinagre): Si prefieres una opción más natural y económica, mezcla agua con unas cucharadas de vinagre blanco. Asegúrate de diluirlo bien para evitar que quede algún residuo.
Pasos para Fregar:
- Humedece la mopa con el limpiador, pero asegúrate de que no esté demasiado mojada, ya que el exceso de agua puede ser perjudicial para el laminado.
- Frega en secciones pequeñas, comenzando desde la esquina más alejada y trabajando hacia la salida para no pisar el suelo mojado.
- Seca inmediatamente cualquier exceso de agua con un trapo o toalla de microfibra para evitar que el agua dañe el suelo.
Secar el Suelo Correctamente
Secar bien el suelo tras la limpieza es fundamental. Si no lo haces, la humedad puede filtrarse entre las juntas y provocar deformaciones a largo plazo.
¿Por Qué Es Crucial Secar el Suelo?
- Evita daños por agua: El agua estancada puede causar que el laminado se hinche o se deforme con el tiempo.
- Mantén el brillo: Un trapo seco o una mopa limpia eliminan la humedad restante y dejan los suelos sin marcas ni rayas.
Usa una mopa o un trapo de microfibra para secar completamente el suelo después de fregar. Esto garantiza que el piso quede limpio y sin residuos.

Errores Comunes al Limpiar Suelos Laminados
Aunque limpiar los suelos laminados es sencillo, hay ciertos errores comunes que pueden dañarlos si no se tiene cuidado.
Evitar el Exceso de Agua y las Mopas a Vapor
El laminado no es impermeable, por lo que el agua en exceso puede dañar el material. Las mopas a vapor, en particular, son peligrosas porque la humedad puede filtrarse entre las juntas y causar que el laminado se hinche.
Solución: Siempre usa una mopa ligeramente húmeda y nunca una empapada. Las mopas a vapor deben evitarse por completo.
Usar Limpiadores o Herramientas Abrasivas
Los productos demasiado agresivos, como los estropajos duros o los limpiadores abrasivos, pueden rayar la superficie del laminado. Además, los limpiadores químicos fuertes pueden dañar la capa protectora.
Solución: Utiliza siempre trapos suaves, mopas de microfibra y productos diseñados específicamente para suelos laminados.
Encerar o Pulir los Suelos Laminados
Los suelos de laminado no necesitan ser encerados ni pulidos. El aplicar cera puede hacer que el suelo sea resbaladizo y causar una acumulación que es difícil de eliminar.
Solución: Evita los productos a base de cera y usa únicamente limpiadores diseñados para suelos laminados.

Frecuencia de Limpieza de los Suelos Laminados
¿Con qué frecuencia deberías limpiar tus suelos laminados? Depende del tráfico que reciban, pero aquí te dejamos algunas recomendaciones generales.
Cuidado Diario: Barrer o pasar la aspiradora diariamente para eliminar polvo y suciedad. Si tienes niños o mascotas, también debes saber cómo limpiar vómito de una alfombra, ya que estas manchas con olor deben limpiarse de inmediato para mantener la casa higiénica.
Limpieza Semanal: Fregar los suelos una vez a la semana ayudará a mantenerlos frescos y libres de manchas. Utiliza un limpiador suave o una mezcla casera para obtener los mejores resultados.
Limpieza Profunda Mensual: Dedica más tiempo a una limpieza profunda una vez al mes. Esto incluye prestar especial atención a las manchas o a zonas con mayor suciedad y usar un limpiador de alta calidad.
Conclusión
Ahora que sabes cómo limpiar pisos laminados de manera adecuada, mantenerlos en buen estado será mucho más fácil. Ya sea limpieza rápida o profunda, seguir estos pasos te ayudará a disfrutar de suelos brillantes y duraderos durante años.